Hasta la década de los 50 ninguna persona, fuera dama o caballero estaba “completamente vestida”, sin un sombrero. Podríamos decir que era un accesorio equivalente a un par de zapatos, absolutamente imprescindible.
Aunque actualmente nos resulte increíble existía todo un protocolo y normas para la elegancia del uso del sombrero.
Era una forma de lenguaje conocido por todos, que aún podemos contemplar, si visualizamos una película rodada entre los años 20 y los 50.
De una forma muy resumida, aquí te comentamos algunas de ellas:
- Un caballero debería retirar su sombrero, en el interior de un lugar cerrado como los templos religiosos, restaurantes y hogares particulares, con excepciones en lugares públicos como ministerios, ayuntamientos, oficinas de correos, etc
- Retirar el sombrero sin llegar a quitárselo del todo, era un gesto de buena educación, utilizado generalmente en espacios abiertos, para saludar cortésmente, o para contestar a un saludo.
- Quitarse el sombrero totalmente de la cabeza dejándolo en la mano o sobre las rodillas, era una muestra de respeto en lugares cerrados, para conversar con otras personas o cuando sonaba el himno nacional de un país.
- Al cruzarse por la calle con un conocido, se debían descubrir un poco antes de estar a su altura y no cubrirse nuevamente hasta haberse alejado un poco.
- Para acercarse a saludar a alguien, había que quitarse el sombrero cinco o seis pasos antes de llegar a él.
- Era falta grave de urbanidad, volver el sombrero, rascar encima con los dedos, tamborilear sobre él, tocar la cinta o el cordón, mirar dentro o alrededor, ponerlo delante de la cara, o sobre la boca para no ser oído al hablar o mordisquear los bordes, mientras se conversaba con otra persona.
- Las señoras podían permanecer cubiertas, prácticamente en todos los lugares y en todas las ocasiones, más aún cuando llevaban sombreros que se “integraban” en su peinado por medio de horquillas, alfileres y otros elementos.
¿Conóces alguna norma más? ¡Compartela con nosotros!

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