jueves, 8 de noviembre de 2012

¿Conoces el protocolo del sombrero?

Siempre surgen dudas sobre cómo llevar sombrero y cuál es su protocolo, pues bien, hoy os dejamos hoy con un artículo muy interesante extraído del blog "Elegancia 2.0" sobre el lenguaje propio que conllevaba el sombrero hace más de 50 años y que algunas normas se siguen respetando. Si quieres saber más puedes exponer tus dudas con un comentario, ¡estaremos encantados de resolverla!
Hasta la década de los 50 ninguna persona, fuera dama o caballero estaba “completamente vestida”, sin un sombrero. Podríamos decir que era un accesorio equivalente a un par de zapatos, absolutamente imprescindible.
Aunque actualmente nos resulte increíble existía todo un protocolo y normas para la elegancia del uso del sombrero.
Era una forma de lenguaje conocido por todos, que aún podemos contemplar, si visualizamos una película rodada entre los años 20 y los 50.
De una forma muy resumida, aquí te comentamos algunas de ellas:
  • Un caballero debería retirar su sombrero, en el interior de un lugar cerrado como los templos religiosos, restaurantes y hogares particulares, con excepciones en lugares públicos como ministerios, ayuntamientos, oficinas de correos, etc

  • Retirar el sombrero sin llegar a quitárselo del todo, era un gesto de buena educación, utilizado generalmente en espacios abiertos, para saludar cortésmente, o para contestar a un saludo.
  • Quitarse el sombrero totalmente de la cabeza dejándolo en la mano o sobre las rodillas, era una muestra de respeto en lugares cerrados, para conversar con otras personas o cuando sonaba el himno nacional de un país.
  • Al cruzarse por la calle con un conocido,  se debían descubrir un poco antes de estar a su altura y no cubrirse nuevamente hasta haberse alejado un poco.
  • Para acercarse a saludar a alguien, había que quitarse el sombrero cinco o seis pasos antes de llegar a él.
  • Era falta grave de urbanidad, volver el sombrero, rascar encima con los dedos, tamborilear sobre él, tocar la cinta o el cordón, mirar dentro o alrededor, ponerlo delante de la cara, o sobre la boca para no ser oído al hablar o mordisquear los bordes, mientras se conversaba con otra persona.
  • Las señoras podían permanecer cubiertas, prácticamente en todos los lugares y en todas las ocasiones, más aún cuando llevaban sombreros que se “integraban” en su peinado por medio de horquillas, alfileres y otros elementos.
¿Conóces alguna norma más? ¡Compartela con nosotros!